jueves, 17 de abril de 2025

MONICIÓN: VIGILIA PASCUAL (19 de Abril de 2025)

 

MONICIÓN: VIGILIA PASCUAL

 

INDICACIONES PREVIAS: Hermanos, nuestra celebración Eucarística se inicia con la liturgia de la luz o lucernario; la cual consiste en la bendición del fuego y la preparación del cirio pascual; por ello, les invitamos a todos al exterior del templo y en profundo silencio, donde va a tener lugar la liturgia de la luz, símbolo de Cristo resucitado.

 

 

ENTRADA: Hermanos: En esta Noche Santa, en que nuestro Señor Jesucristo pasó de la muerte a la vida, la Iglesia invita a todos sus hijos, a reunirse para velar en oración. Bienvenidos queridos hermanos a esta noche santa, a la primera fiesta del cristianismo, la fiesta más importante del Año Litúrgico, la “Solemnidad de las Solemnidades:  La Solemne Vigilia Pascual.  

 

 

I.- LITURGIA DE LA LUZ O LUCENARIO:

 

BENDICIÓN DEL FUEGO: En estos momentos, el sacerdote bendice el “Fuego nuevo”, símbolo de cómo debe arder de alegría nuestro corazón, al saber que Cristo, nuestra vida y fuerza, ha Resucitado.

 

DECORACIÓN DEL CIRIO: El sacerdote marca el signo de la cruz en el Cirio, y las letras griegas alfa y omega para señalar que representa a Cristo, principio y fin de todo. Grabará también los números de este año 2024, significando que Cristo es el Rey del tiempo y la eternidad.

 

SE ENCIENDE EL CIRIO: Ahora, de las brasas del fuego nuevo, se enciende el Cirio Pascual.

 

PROCESIÓN: Comenzamos la solemne procesión, para recordar que el Señor aleja con su luz las tinieblas de nuestras vidas y del mundo entero. Iluminados por la luz del Cirio Pascual, seguiremos a Cristo que sale resplandeciente del sepulcro y, a la luz de su triunfo, nos disponemos  a inaugurar las fiestas pascuales.

 

 

 

 

INGRESO DEL CIRIO AL TEMPLO

 

MONICIÓN ANTES DEL PREGÓN PASCUAL: Llamados a ser pregoneros de la vida nueva y de la salvación, recibidas de Cristo, escuchemos la buena noticia, el pregón vibrante de la noche oscura que se volvió clara como el día.

 

SE APAGAN LAS VELAS: Apaguemos ahora nuestras velas y tomemos asiento, para dar comienzo a la Liturgia de la Palabra.

 

 

II.- LITURGIA DE LA PALABRA:

 

1° LECTURA: (Génesis 1, 1—2, 2) El libro del Génesis, nos narra la creación del mundo. Al resucitar en esta noche, Jesús renueva la creación que el pecado había arruinado. Escuchemos con atención.

 

Salmo Responsorial.

 

De pie para la Oración del Sacerdote.

 

Pueden sentarse.

 

  LECTURA: ((Ex 14, 15-15, 1a)) Escucharemos ahora el gran relato, que marca la historia del pueblo de Israel. El Mar Rojo es símbolo del paso de la esclavitud a la libertad. Prestemos atención.

 

Salmo Responsorial.

 

De pie para la Oración del Sacerdote.

 

Pueden sentarse.

 

3° LECTURA: ((Ez 36, 17ª. 18-28) Dios salva al pueblo de su destierro: lo reúne, lo purifica con agua, le da un corazón y un espíritu nuevo. Esta es la gracia que vamos a celebrar en esta noche bautismal. Escuchemos.

 

Salmo Responsorial.

 

De pie para la Oración del Sacerdote.

 

Pueden sentarse.

 

 

MONICIÓN AL GLORIA: (en este momento, se encienden los cirios del altar). Al despuntar este nuevo día, solemnidad de la Pascua, cantemos con energía el himno de nuestra alabanza y nuestra súplica.

 

 

 

4° LECTURA (EPÍSTOLA): Por nuestro bautismo, hemos muerto y resucitado con Cristo y en Él, prometemos vivir como cristianos. Escuchemos.

 

 

 

EVANGELIO: Escuchemos la proclamación de la Buena Nueva: ¡¡¡Cristo ha Resucitado!!! y cantemos ahora el Aleluya con energía, manifestando como Iglesia la verdadera alegría pascual. Cantamos el Aleluya.

 

 

III.- LITURGIA BAUTISMAL:

 

*El sacerdote con los ministros se dirige a la fuente bautismal, hace una oración.

 

LETANÍAS: 

 

Señor ten piedad.                           Señor ten piedad.

Cristo ten piedad.                          Cristo ten piedad.

Señor ten piedad.                           Señor ten piedad.

Santa María                                    Ruega por nosotros

Santa Madre de Dios                                Ruega por nosotros

(…)                                                    Ruega por nosotros

Santas y Santos de Dios               Ruega por nosotros

Muéstrate Propicio                                   Líbranos Señor

(…)                                                    Líbranos Señor

Por el Envío del Espíritu Santo  Líbranos Señor

Nosotros que somos pecadores   Te rogamos, óyenos

(…)                                                    Te rogamos, óyenos

 

BENDICIÓN DEL AGUA

 

RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES

Sí, renunciamos.

Sí, creemos.

Oración. Amén.

 

 

 

MONICIÓN DE ASPERSIÓN: El agua que vamos a recibir, nos hace en el signo del bautismo, criaturas nuevas renacidas del costado de Cristo, que ahora participamos plenamente con Él, de su muerte y de su resurrección. Cantamos.

 

 

 

IV.- LITURGIA EUCARÍSTICA:

 

OFERTORIO: Llegamos al momento central de nuestra fiesta de esta noche. Jesús Resucitado, se hará presente entre nosotros con aquellos signos que Él nos dejó: el pan y el vino. Con alegría y agradecimiento, dispongámonos a celebrar la Eucaristía de la Pascua.

 

COMUNIÓN: La Eucaristía es el banquete cristiano en el que entramos en comunión con Cristo para morir y resucitar junto a Él. Acerquémonos a recibir a aquel que en la pobreza del pan y del vino, late y vive con toda su divinidad. Cantamos.

 

SALIDA: Hermanos la celebración ha terminado. Guardemos memoria de esta fiesta. Vayamos a comunicar a todos esta buen noticia: Jesucristo, vida nuestra, ha resucitado.  Glorifiquemos y demos gracias al Padre, porque en Cristo Resucitado, nos abre el camino de la vida. Felices Pacuas!

 

miércoles, 16 de abril de 2025

MONICIÓN: RESURRECCIÓN DEL SEÑOR (20 de Abril de 2025)

 MONICIÓN: RESURRECCIÓN DEL SEÑOR

(Misa del día)

 

ENTRADA: Hermanos ¡BIENVENIDOS! Hoy celebramos la fiesta más grande de los cristianos. ¡CRISTO HA RESUCITADO! ¡ALELUYA! su amor ha vencido a la muerte. Ahora es el viviente que nos resucita también a nosotros.  Por todo ello, con fe profunda y con alegría desbordante, nos disponemos a empezar esta celebración.  Nos ponemos de pie y cantamos.

 PRIMERA LECTURA: Al escuchar esta primera lectura, tomada del libro de los Hechos de los Apóstoles, podemos deducir que la fe en Cristo resucitado es efectivamente liberadora, porque Jesús salva al ser humano del pecado. Escuchemos con atención.

 

SALMO: Este es el día en que actuó el Señor:

sea nuestra alegría y nuestro gozo.

 

SEGUNDA LECTURA: El fundamento de la vida cristiana es la identificación con la Pascua, es decir, el paso de la muerte a la vida que se ha producido en Cristo Jesús muerto y resucitado para nuestra salvación. Escuchemos con atención.

 MONICIÓN A LA SECUENCIA: Vamos a escuchar la secuencia de la Misa de Pascua, es un bellísimo himno muy antiguo en el que se narra con pocas palabras todo el misterio de la Resurrección y de la salvación del género humano.

EVANGELIO: La noticia central del mensaje cristiano, es que Cristo ha resucitado. La resurrección de Jesús es el misterio central de nuestra fe y el fundamento principal de nuestra esperanza de liberación total de todo lo que nos oprime. Cantemos jubilosos el Aleluya.

 OFERTORIO: Te presentamos Señor, estos dones de Pan y Vino que desean expresar nuestra alegría y gozo por tu Resurrección. Por acción de tu Santo Espíritu se convertirán en tu Cuerpo y en tu Sangre, alimento de Vida que nos fortalece.

COMUNIÓN: Hermanos, Cristo mismo nos invita a su mesa, a servirnos del Banquete Eucarístico que nos ha preparado, donde Él se ofrece como alimento de Vida. Si estamos realmente reconciliados acerquémonos a recibirlo, cantamos.

 

DESPEDIDA: ¡FELICIDADES! Hermanos en estas Pascuas. Cristo ha resucitado y vive en medio de nosotros. Así como los apóstoles anunciaron la resurrección de Cristo, también el día de hoy nosotros vayamos con esta Buena Nueva: ¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza! Nos despedimos cantando

MONICIÓN: CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN DEL SEÑOR (18 de Abril de 2025)

 

MONICIÓN: CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

 

ENTRADA: Hoy es Viernes Santo, el día en que Jesús muere en la cruz. Por eso nuestra celebración es diferente. No celebramos la Eucaristía, pero conmemoramos su Pasión. Hoy es un día de contemplación y oración, acompañando a Jesús llenos de fe y de esperanza. Comencemos, pues, en silencio, con un momento de oración desde el fondo de nuestro corazón.  Iniciamos en silencio

 

PRIMERA LECTURA: Este poema del profeta Isaías describe la pasión salvadora y gloriosa del siervo del Señor. Sobre él cayeron los pecados de todos los seres humanos. Esta profecía sin duda alguna nos habla de Cristo.  Escuchemos con atención.

 

SALMO: “Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu”.

 

SEGUNDA LECTURA: Cristo, que nos señaló y nos abrió el camino hacia la salvación, pasó por todos los sufrimientos y debilidades humanas, menos el pecado. Cristo, es el sumo Sacerdote, con Dios y entre nosotros. Pongamos atención.

 

EVANGELIO: El relato de San Juan, que escucharemos hoy, subraya que es Jesús quien triunfa; que Él es verdaderamente el Hijo de Dios que reina desde la Cruz. En pie escuchamos.

 

ADORACIÓN DE LA CRUZ: En la imagen de Jesús crucificado, se cumple, la expresión profética de Cristo: “CUANDO SEA LEVANTADO EN ALTO, ATRAERÉ A TODOS HACIA MI”. La cruz, se convierte para nosotros  en el signo de un amor tan grande, es una cruz gloriosa, en ella está nuestra salvación, nuestra vida y nuestra resurrección.

 

COMUNIÓN: Hoy contemplamos a Jesús muerto en la cruz, mientras esperamos celebrar la Eucaristía de la Noche de Pascua. Pero también en esta espera nos acompaña el Cuerpo del Señor entregado por nosotros. Por eso ahora comulgaremos de la Eucaristía que celebramos ayer y reservamos, en la gozosa espera de la Resurrección. Cantamos.

 

DESPEDIDA: Si hemos muerto con Cristo, viviremos también con Él. Vayamos a prolongar esta celebración, particularmente con el silencio y la penitencia y con el deseo sincero de resucitar con Él. Confiemos en la promesa del Señor: “Si morimos con Cristo, viviremos con Él. Si perseveramos, reinaremos con Él”.

miércoles, 2 de abril de 2025

MONICIÓN: CENA DEL SEÑOR – JUEVES SANTO (17 de abril del 2025)

 

MONICIÓN: CENA DEL SEÑOR – JUEVES SANTO

 

ENTRADA: Hermanos buenas noches, con la presente celebración, damos inicio al TRIDUO PASCUAL. Hoy, Jueves Santo, un día de intimidad, de oración, de compromiso fraterno, de alianza y de amor. Vamos a hacer memoria de lo que hizo Jesús en la Última Cena, “la noche en que iba a ser entregado”. Una noche maravillosa que anticipa el “amor hasta el fin”. En pie   cantamos.

 

PRIMERA LECTURA: Por medio de la Celebración de la cena Pascual, el pueblo de Israel conmemoraba el acontecimiento fundante de su identidad como pueblo, la libración de la esclavitud en Egipto.  Escuchemos con atención.

 

SEGUNDA LECTURA: Esta segunda lectura nos recuerda la tradición en la Iglesia de la Cena del Señor. La Eucaristía es el Sacramento de la unión y del servicio a los demás. Pongamos atención.

 

EVANGELIO: Jesús celebró con sus discípulos, la comida del  cordero,  en la noche de Pascua. Pero le dio un nuevo sentido a aquella celebración, al demostrar  su  amor inmenso y servicio, lavándoles  los pies. En pie escuchamos.

 

MONICIÓN ANTES DEL LAVATORIO DE LOS PIES: El gesto de Jesús de lavar los pies a sus discípulos nos obliga a hacer lo mismo con los demás. Dejarse querer no es fácil. Dejarse servir nos descoloca. Dejar que la fuerza de su amor entre en nosotros, nos llena de gozo y alegría.

 

Lavatorio de los pies

(OPCIONAL: Antes de lavar a cada uno los pies, el monitor lee:)

1.- Curemos con nuestra amistad y nuestra presencia los pies heridos de aquellas personas que se han visto obligadas a emigrar de su tierra dejando familia en búsqueda de una vida más digna.

2.- Enjuguemos los pies fatigados de los millones de niños que son explotados laboralmente y no tienen oportunidad de estudiar, denunciando esa explotación y procurando el bien de ellos.

 

3.- Animemos con nuestra comprensión y ayuda fraterna los pies cansados de todos aquellos cristianos que a veces dudan y se sienten confusos porque la realidad no responde a sus expectativas.

 

4.- Consolemos con nuestro apoyo los pies confusos y frustrados de aquellas parejas cuyo amor ha degenerado en amargura y amenazas, para que el respeto a la propia dignidad les haga buscar salida.

 

5.- Ofrezcamos una comunidad eclesial acogedora y alegre como bálsamo a los pies de tantos jóvenes que hoy vagan en el sinsentido del deseo consumista y en el vacío interior.

 

6.- Lavemos con nuestro perdón los pies de aquellos que a lo largo de nuestro caminar nos han ofendido, porque sólo así nuestros pies quedarán limpios del polvo de nuestras ofensas.

 

7.- Reforcemos con nuestro diálogo y buena intención los pies de todos los que trabajan por el bien común y dedican su tiempo y esfuerzo en favor de los demás.

 

8.- Unamos nuestra voluntad y oración por la paz, para aliviar la frustración y dolor de tantas personas que a pesar de sus esfuerzos siguen sufriendo la guerra y la violencia.

 

9.- Orientemos nuestro andar cotidiano en la familia, el trabajo y las relaciones en favor de la justicia social y los derechos de todos cuyos pies hoy sufren llagas vivas de explotación, inseguridad, corrupción y manipulación.

 

10.- Dediquemos tiempo a estar sin prisas con nuestros hijos, nuestros amigos, nuestros mayores, porque el estar es la mejor caricia y el mejor abrazo para renovar las fuerzas necesarias de nuestros pies cansados en el caminar de cada día.

 

11.- Acojamos con calor y ternura los pies tristes de los que sufren enfermedades incurables y viven el ocaso de su vida en medio del rechazo de sus seres queridos porque el dolor que comparten con Cristo nos redime a todos.

 

12.- Reconfortemos con nuestro agradecimiento los pies cansados de aquellos que están al cuidado de los enfermos porque su alivio es regalo que abre caminos de humanidad.

 

 

OFERTORIO: Iniciamos La Liturgia Eucarística. Ofrecemos al Señor, con el pan y el vino y junto con ellos nuestra vida, él nos hará ofrendas vivas de su amor. Acompañamos cantando.

 

 

 

 

 

 

COMUNIÓN: Somos invitados a la Mesa del Señor, a recibir su Cuerpo y Sangre, entregados para nuestra salvación. Que al acercarnos renovemos el compromiso de lavarnos los pies unos a otros; es decir, de ponernos al servicio de nuestro prójimo. Acompañamos cantando.

 

MONICIÓN A LA RESERVA DEL SANTÍSIMO

Con la gran emoción que hemos sentido en todos los actos de esta celebración, vamos a acompañar en procesión, al Sacramento del Amor, al Cuerpo de Cristo, que se reserva, para la comunión de mañana, en el Monumento que hemos preparado. Y si hoy hemos visto el amor de Jesús en dos signos maravillosos, mañana asistiremos a la consumación suprema de su amor con la entrega a la muerte y una muerte de Cruz.

Monición XXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO Ciclo C - 07 de setiembre de 2025

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