viernes, 14 de noviembre de 2025

Monición XXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO Ciclo C - 07 de setiembre de 2025

 

MONICIÓN:

 Xxiii  domingo del tiempo ordinario

 

ENTRADA: Sean bienvenidos a la celebración de la Eucaristía en este Domingo Vigésimo Tercer del Tiempo Ordinario. Hoy, Jesús nos llama a seguirlo con decisión y a tomar nuestra cruz cada día. Nos recuerda que ser sus discípulos no es solo cuestión de palabras, sino de una entrega generosa. En pie, cantamos.

 

PRIMERA LECTURA: Comprender la palabra de Dios implica la guía del Espíritu Santo, que nos da la sabiduría para lograrlo. Prestemos atención.

SALMO:                 

Señor, tú has sido nuestro refugio

de generación en generación.

 

SEGUNDA LECTURA: San Pablo nos recuerda la importancia de la Fe. Esa Fe que todos hemos de profesar a Dios como respuesta a su infinito amor. Escuchemos con atención.

 

EVANGELIO: Jesús nos dice que un verdadero discípulo suyo debe desprenderse de todo aquello que le impide seguirlo ya sean afectos, creencias e incluso sueños. Puestos en pie, cantamos el Aleluya.

 

OFERTORIO: Junto con estos dones de pan y vino que ofrecemos al Señor, pongamos en sus manos nuestro trabajo, para que, a través de éste, lo glorifiquemos todos los días. Acompañamos Cantando.

 

COMUNIÓN: Jesús presente en la Eucaristía, nos da fuerzas para seguirlo, y nos ayuda a desprendernos de todo aquello que nos separa de Él. Cantamos.

 

 

DESPEDIDA:  Al concluir esta celebración, llevemos en el corazón el llamado que hoy nos ha hecho el Señor: seguirlo con decisión, poniendo en Él nuestra confianza y llevando con amor nuestra cruz de cada día. Nos despedimos cantando.

 

MONICIÓN XXV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - Ciclo C- 21 de setiembre de 2025

 

MONICIÓN:

 XXV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

 

ENTRADA: Queridos hermanos, qué alegría volver a encontramos una vez más, en el  Vigésimo Quinto Domingo del Tiempo Ordinario. Hoy nos ponemos en las manos del Señor y le pedimos que nos enseñe a ser buenos administradores de los bienes que Él nos confía. En pie, cantamos.

 

PRIMERA LECTURA: Dios exige honradez y justicia en nuestro diario proceder. Esta lectura nos recuerda que no debemos abusar del pobre y débil. Prestemos atención.

SALMO:                 

Alabad al Señor, que alza al pobre.

 

SEGUNDA LECTURA: San Pablo nos invita a pedir a Dios el bienestar de toda la humanidad. La oración es una manera de participar en la lucha contra la injusticia y propiciar la paz entre todos. Escuchemos con atención.

 

EVANGELIO: La siguiente parábola Cristo la utilizó para hablarnos de la actitud ante la riqueza y el dinero. Debemos poner los bienes materiales al servicio de los necesitados y así conseguir los bienes del Reino. Puestos en pie, cantamos el Aleluya.

 

OFERTORIO:  Con el pan y el vino, presentamos al Señor nuestra gratitud por todo lo que nos da día con día. Pidámosle que nos ayude a utilizarlo para bien de todos.  Acompañamos Cantando.

 

COMUNIÓN: Jesús nos invita a participar de este banquete celestial. Con un gesto respetuoso y alegre nos acercamos unidos a recibir la eucaristía. Cantamos.

 

 

DESPEDIDA:  Vayamos con alegría a nuestros hogares recordando que todo lo que poseemos es un préstamo del Señor y tarde o temprano vendrá a pedirnos cuentas. Que nos acompañe y bendiga siempre. Nos despedimos cantando.

 

XXVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - Ciclo C -28 de setiembre del 2025

MONICIÓN:

 XXVI  DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

 

ENTRADA: Queridos hermanos, bienvenidos. Llegamos al   Vigésimo Sexto Domingo del Tiempo Ordinario. La Liturgia de hoy, nos recuerda que el Reino de Dios es más grande que nuestras fronteras humanas y nos invita a revisar nuestras actitudes como discípulos. En pie, cantamos.

 

PRIMERA LECTURA: El Profeta Amos condena a todos aquellos que gozan de los bienes materiales y no son capaz de compartirlos. Prestemos atención.

 

SALMO:                 

Alaba, alma mía, al Señor.

SEGUNDA LECTURA: Pablo nos habla claramente del comportamiento que como discípulos de Cristo debemos tener. Escuchemos con atención.

 

EVANGELIO: La parábola que hoy nos cuenta Jesús nos recuerda que lo material nos llevara a la perdición si no practicamos la caridad con el necesitado. Puestos en pie, cantamos el Aleluya.

 

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:  Con el pan y el vino, llevamos hasta el altar nuestro deseo de querer alimentar nuestra vida con la presencia de Jesús resucitado. Acompañamos Cantando.

 

COMUNIÓN: Jesús mismo se nos ofrece como alimento espiritual, si estamos realmente reconciliados con Dios y con nuestros hermanos, acerquémonos a recibirlo y hagámonos uno con Él. Cantamos.

 

 

DESPEDIDA:  Que esta Eucaristía nos impulse a ser testigos del amor de Dios, abiertos a reconocer el bien y comprometidos con el  Señor. Nos despedimos cantando.

 

 


miércoles, 12 de noviembre de 2025

XXXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C - 09 de noviembre de 2025

 

MONICIÓN:

 Domingo xxXii del tiempo ordinario

 

ENTRADA: Bienvenidos queridos hermanos a la Santa Misa.  Hoy, en el Trigésimo Segundo Domingo del Tiempo Ordinario, la Liturgia nos recuerda que Dios es un Dios de vivos, y nos llama a vivir con esperanza y confianza en su promesa de resurrección. Puestos en pie, cantamos.

 

PRIMERA LECTURA: Escucharemos el testimonio valiente de unos hermanos que, ante la persecución, prefirieron morir antes que renegar de su fe. Prestemos atención.

 

SALMO: Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.

 

SEGUNDA LECTURA: San Pablo nos anima a mantenernos firmes en la fe y en la esperanza, confiando en el amor y la fidelidad del Señor que nos consuela y fortalece. Escuchemos.

 

EVANGELIO:  Jesús nos revela que los hijos de Dios están llamados a una vida nueva, donde ya no habrá muerte, porque Dios es el Dios de los vivos. Puestos en pie, cantamos el Aleluya.

 

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:  Junto al pan y el vino presentamos hoy al Señor nuestra esperanza en la vida eterna, nuestra fe en su promesa y nuestro compromiso de vivir como hijos de Dios. Cantamos.

 

COMUNIÓN: Al acercarnos a recibir el Cuerpo de Cristo, recordemos que Él es nuestra vida y resurrección. Que este encuentro con Jesús nos renueve en la esperanza de participar un día de la vida eterna junto a Él. Acompañamos cantando.

 

DESPEDIDA:  El amor de Dios nos acompaña siempre, incluso más allá de la muerte. Vivamos con alegría, siendo testigos de esa fe que no muere y de esa esperanza que renueva. Nos despedimos cantando.

 

 

XXXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - Ciclo C- 02 de noviembre del 2025

 

MONICIÓN:

 Domingo xxXii del tiempo ordinario

 

ENTRADA: Bienvenidos queridos hermanos a la Santa Misa.  Hoy, en el Trigésimo Segundo Domingo del Tiempo Ordinario, la Liturgia nos recuerda que Dios es un Dios de vivos, y nos llama a vivir con esperanza y confianza en su promesa de resurrección. Puestos en pie, cantamos.

 

PRIMERA LECTURA: Escucharemos el testimonio valiente de unos hermanos que, ante la persecución, prefirieron morir antes que renegar de su fe. Prestemos atención.

 

SALMO: Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.

 

SEGUNDA LECTURA: San Pablo nos anima a mantenernos firmes en la fe y en la esperanza, confiando en el amor y la fidelidad del Señor que nos consuela y fortalece. Escuchemos.

 

EVANGELIO:  Jesús nos revela que los hijos de Dios están llamados a una vida nueva, donde ya no habrá muerte, porque Dios es el Dios de los vivos. Puestos en pie, cantamos el Aleluya.

 

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:  Junto al pan y el vino presentamos hoy al Señor nuestra esperanza en la vida eterna, nuestra fe en su promesa y nuestro compromiso de vivir como hijos de Dios. Cantamos.

 

COMUNIÓN: Al acercarnos a recibir el Cuerpo de Cristo, recordemos que Él es nuestra vida y resurrección. Que este encuentro con Jesús nos renueve en la esperanza de participar un día de la vida eterna junto a Él. Acompañamos cantando.

 

DESPEDIDA:  El amor de Dios nos acompaña siempre, incluso más allá de la muerte. Vivamos con alegría, siendo testigos de esa fe que no muere y de esa esperanza que renueva. Nos despedimos cantando.

 

 

CONMEMORACIÓN FIELES DIFUNTOS (02 de noviembre de 2025)

MONICIÓN:

Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos

 

ENTRADA: Hermanos Bienvenidos.  Hoy es un día para renovar nuestra esperanza en la resurrección y en el amor eterno de Dios. Al celebrar esta Eucaristía, unimos nuestras oraciones por todos los fieles difuntos, para que encuentren el descanso eterno en la presencia de Dios. Puestos en pie, cantamos.

 

PRIMERA LECTURA: La lectura de hoy trae un mensaje lleno de esperanza y consuelo, para todos aquellos que han partido de este mundo. Prestemos atención.

 

SEGUNDA LECTURA: Dios no nos abandona en los momentos difíciles. Su amor incondicional y su gracia nos acompañan siempre, especialmente en los momentos de dolor y pérdida. Escuchemos.

 

EVANGELIO:  En Cristo, la muerte no tiene la última palabra; Él es el camino hacia la vida, hacia la resurrección. Puestos en pie, cantamos el Aleluya.

 

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:  Con humildad y gratitud, ofrecemos el pan y el vino, frutos del trabajo de nuestras manos, pero también ofrecemos nuestras vidas, nuestras luchas y nuestras oraciones por todos los fieles difuntos. Cantamos.

 

COMUNIÓN: Al recibir la Eucaristía, abramos nuestro corazón para dejar que su misericordia nos renueve, nos fortalezca en la fe y nos impulse a vivir con generosidad y amor hacia los demás. Acompañamos cantando.

 

DESPEDIDA:  Hemos recordado a quienes se nos han adelantado en el camino. Tenemos la confianza y la fe puesta en Dios, de que un día permitirá que nos reunamos con ellos nuevamente y compartir la salvación que Cristo nos ofrece. Nos despedimos cantando.


SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS: 1 DE NOV. 2O25

 

MONICIÓN:

Solemnidad de todos los santos

 

ENTRADA: Bienvenidos queridos hermanos.  Hoy la Iglesia se reviste de alegría para celebrar la Solemnidad de Todos los Santos. Recordamos a esa multitud de hombres y mujeres que vivieron con fidelidad el Evangelio y que hoy gozan de la presencia de Dios en el cielo. Puestos en pie, cantamos.

 

PRIMERA LECTURA: En la lectura que escucharemos del Apocalipsis, el autor,  no quiere mostrar el número de los elegidos, sino la victoria sobre las fuerzas que se oponen a Cristo. Prestemos atención.

 

SALMO:

Éste es el grupo que viene a tu presencia, Señor.

 

SEGUNDA LECTURA: San Juan nos invita a contemplar el amor inmenso que Dios nos tiene: somos sus hijos, y aunque todavía no vemos plenamente su gloria, un día seremos semejantes a Él. Escuchemos.

 

EVANGELIO:  Jesús nos muestra el camino de la verdadera felicidad: las Bienaventuranzas. Los santos siguieron este camino y encontraron en él la plenitud del amor de Dios. Puestos en pie, cantamos el Aleluya.

 

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:   Presentamos al Señor nuestras ofrendas de pan y vino, signos sencillos de nuestro trabajo. Con ellos ofrecemos también nuestras alegrías, nuestras luchas y el deseo de seguir el ejemplo de los santos que nos precedieron en la fe. Cantamos.

 

COMUNIÓN: Recibimos con gozo a Cristo Eucaristía, alimento de vida eterna y fuente de santidad. Él nos une a la multitud de los bienaventurados que ya gozan de su presencia en el cielo. Acompañamos cantando.

 

DESPEDIDA:  La santidad no es algo lejano ni imposible: es el camino de cada día, vivido con amor, fidelidad y servicio. Que el testimonio de los santos nos inspire a ser luz en medio del mundo, y que la bendición del Señor nos acompañe siempre. Nos despedimos cantando.

Monición XXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO Ciclo C - 07 de setiembre de 2025

  MONICIÓN:   Xxiii   domingo del tiempo ordinario   ENTRADA: Sean bienvenidos a la celebración de la Eucaristía en este Domingo Vigé...