MONICIÓN:
Xxiii domingo del tiempo ordinario
ENTRADA: Sean bienvenidos a la celebración de la Eucaristía en
este Domingo Vigésimo Tercer del Tiempo Ordinario. Hoy, Jesús nos llama
a seguirlo con decisión y a tomar nuestra cruz cada día. Nos recuerda que ser
sus discípulos no es solo cuestión de palabras, sino de una entrega generosa. En
pie, cantamos.
PRIMERA LECTURA: Comprender la palabra de Dios implica la guía del
Espíritu Santo, que nos da la sabiduría para lograrlo. Prestemos
atención.
SALMO:
Señor, tú has sido nuestro refugio
de generación en generación.
SEGUNDA LECTURA: San Pablo
nos recuerda la importancia de la Fe. Esa Fe que todos hemos de profesar a Dios
como respuesta a su infinito amor. Escuchemos
con atención.
EVANGELIO: Jesús nos dice que un verdadero discípulo suyo debe
desprenderse de todo aquello que le impide seguirlo ya sean afectos, creencias
e incluso sueños. Puestos en pie, cantamos el Aleluya.
OFERTORIO: Junto con estos dones de pan y vino que ofrecemos al
Señor, pongamos en sus manos nuestro trabajo, para que, a través de éste, lo
glorifiquemos todos los días. Acompañamos Cantando.
COMUNIÓN: Jesús presente en la Eucaristía, nos da
fuerzas para seguirlo, y nos ayuda a desprendernos de todo aquello que nos
separa de Él. Cantamos.
DESPEDIDA: Al concluir
esta celebración, llevemos en el corazón el llamado que hoy nos ha hecho el
Señor: seguirlo con decisión, poniendo en Él nuestra confianza y llevando con
amor nuestra cruz de cada día. Nos despedimos cantando.