MONICIÓN:
Domingo xxvii
del tiempo ordinario
ENTRADA: Bienvenidos queridos hermanos. Estamos en el Vigésimo Séptimo Domingo del Tiempo Ordinario. Hoy la
Liturgia nos invita a confiar plenamente en Dios, incluso cuando nuestra fe
parece pequeña. Puestos en pie, cantamos.
PRIMERA LECTURA: Hay momentos en la vida, en los que
parece que Dios no nos escucha. Aun así debemos tener fe y esperanza de que Él
nos ayuda a salir adelante. Prestemos atención.
Ojalá escuchéis hoy
la voz del Señor:
«No endurezcáis
vuestro corazón».
SEGUNDA LECTURA: San Pablo nos pide reavivar el espíritu recibido en
nuestro bautismo y luchar por el evangelio que la iglesia nos ha entregado. Escuchemos.
EVANGELIO: La fe es un don gratuito. Por eso hay
que pedirla, como los apóstoles, y actuar conforme a esa fe. Puestos en pie, cantamos el Aleluya.
PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS: Al ofrecer estos dones de pan y vino,
acerquemos también al altar nuestra Fe, Esperanza y Caridad, pidiendo a Dios
que las aumente. Acompañamos Cantando.
COMUNIÓN: Debidamente reconciliados con Dios y con
nuestros hermanos, acerquémonos a recibir a Cristo, que se entregó al Padre
para nuestra salvación. Acompañamos cantando.
DESPEDIDA: Hermanos, estamos
llamados a servir con humildad, sin buscar reconocimiento, sabiendo que
cumplimos con amor la misión que Dios nos ha confiado. Nos despedimos
cantando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario