miércoles, 28 de febrero de 2024

MONICIÓN: TERCER DOMINGO DE CUARESMA CICLO B

 

MONICIÓN

 TERCER DOMINGO DE CUARESMA

 

 

ENTRADA: Hermanos nos encontramos ya en el Tercer Domingo de Cuaresma. Hoy Jesús quiere que caminemos en el mundo junto a él y hagamos de nuestra existencia un signo de su amor para nuestros hermanos, especialmente para los más débiles, construyendo para Dios un templo en nuestra vida. Se ponen en pie, cantamos.

 

PRIMERA LECTURA: Dios nos hace un recordatorio de los diez mandamientos que Él mismo entregó un día a Moisés. Escuchemos con atención.

 

SEGUNDA LECTURA: Pablo nos recuerda que en Cristo crucificado encontramos el signo del amor, Cristo es nuestra sabiduría y nuestra fuerza. Prestemos atención. 

 

EVANGELIO:    Así como Jesús expulsa a los mercaderes del Templo. Dios quiere que arrojemos de nosotros tantos apegos, para llegar a ser sus adoradores en espíritu y verdad. En pie, por favor.

 

OFERTORIO: Iniciamos la Liturgia Eucarística, junto a los dones de pan y vino, ofrezcamos al Señor un corazón limpio, libre de celos, codicia y mundanidad. Él recibirá nuestros dones con ternura, misericordia y amor. Acompañamos cantando.

 

COMUNIÓN: Cada Eucaristía que celebramos con fe nos hace crecer como templo vivo del Señor, gracias a la comunión con su Cuerpo crucificado y resucitado. Acudamos a recibirlo. Acompañamos cantando.

 

SALIDA: Jesús conoce lo que hay en cada uno de nosotros, y también conoce nuestro deseo más ardiente: el de ser habitados por Él, sólo por Él. Dejémoslo entrar en nuestra vida, en nuestra familia, en nuestro corazón. Nos despedimos cantando.



Lecturas

Tomadas de: Leccionario Koinonía (servicioskoinonia.org)

PRIMERA LECTURA

La Ley se dio por medio de Moisés

Lectura del libro del Éxodo 20, 1-17

En aquellos días, el Señor pronunció las siguientes palabras:

«Yo soy el Señor, tu Dios,
que te saqué de Egipto, de la esclavitud.

No tendrás otros dioses frente a mí.

No te harás ídolos,
figura alguna de lo que hay arriba en el cielo,
abajo en la tierra
o en el agua debajo de la tierra.

No te postrarás ante ellos, ni les darás culto;
porque yo, el Señor, tu Dios, soy un dios celoso:

castigo el pecado de los padres
en los hijos, nietos y biznietos,
cuando me aborrecen.

Pero actúo con piedad por mil generaciones
cuando me aman y guardan mis preceptos.

No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios, en falso.
Porque no dejará el Señor impune
a quien pronuncie su nombre en falso.

Fíjate en el sábado para santificarlo.

Durante seis días trabaja y haz tus tareas,
pero el día séptimo es un día de descanso,
dedicado al Señor, tu Dios:

no harás trabajo alguno,
ni tú, ni tu hijo, ni tu hija,
ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu ganado,
ni el forastero que viva en tus ciudades.

Porque en seis días hizo el Señor
el cielo, la tierra, y el mar
y lo que hay en ellos.
Y el séptimo día descansó:
por eso bendijo el Señor el sábado y lo santificó.

Honra a tu padre y a tu madre:
así prolongarás tus días
en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar.

No matarás.

No cometerás adulterio.

No robarás.

No darás testimonio falso contra tu prójimo.

No codiciarás los bienes de tu prójimo;
no codiciarás la mujer de tu prójimo,
ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno,
ni nada que sea de él».

Palabra de Dios.

 

O bien más breve

 

Lectura del libro del Éxodo 20, 1-3. 7-8. 12-17

En aquellos días, el Señor pronunció las siguientes palabras:

«Yo soy el Señor, tu Dios,
que te saqué de Egipto, de la esclavitud.

No tendrás otros dioses frente a mí.

No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios, en falso.
Porque no dejará el Señor impune
a quien pronuncie su nombre en falso.

Fíjate en el sábado para santificarlo.

Honra a tu padre y a tu madre:
así prolongarás tus días
en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar.

No matarás.

No cometerás adulterio.

No robarás.

No darás testimonio falso contra tu prójimo.

No codiciarás los bienes de tu prójimo;
no codiciarás la mujer de tu prójimo,
ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno,
ni nada que sea de él».

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial: Salmo 18, 8. 9. 10. 11 (R.: Jn 6, 68)

R. Señor, tú tienes palabras de vida eterna.

La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante. R.

Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R.

La voluntad del Señor es pura
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R.

Más preciosos que el oro,
más que el oro fino;
más dulces que la miel
de un panal que destila. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los hombres, pero, para los llamados, sabiduría de Dios

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 22-25

Hermanos:

Los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; pero, para los llamados —judíos o griegos—, un Mesías que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios.

Pues lo necio de Dios es más sabio que los hombres; y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.

Palabra de Dios.

 

Aleluya Jn 3, 16

Tanto amó Dios al mundo
que entregó a su Hijo único. Todo
el que cree en él
tiene vida eterna.

Aclamaciones y versículos alternativos para el Aleluya

EVANGELIO

Destruid este templo, y en tres días lo levantaré

 Lectura del santo evangelio según san Juan 2, 13-25.

Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo:

—«Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre».

Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora».

Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron:

—«¿Qué signos nos muestras para obrar así?».

Jesús contestó:

—«Destruid este templo, y en tres días lo levantaré».

Los judíos replicaron:

—«Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?».

Pero hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.

Mientras estaba en Jerusalén por las fiestas de Pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo los signos que hacía; pero Jesús no se confiaba con ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre, porque él sabía lo que hay dentro de cada hombre.

Palabra del Señor.

jueves, 15 de febrero de 2024

MONICIÓN: SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA (Ciclo B)

 

MONICIÓN

 SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA

 

 

ENTRADA: Bienvenidos queridos hermanos a la Santa Misa. En el  segundo Domingo De Cuaresma, recordamos cuando Jesús concedió a tres de sus discípulos la dicha de contemplar su gloria, el resplandor de su divinidad. Se ponen en pie, cantamos.

 

PRIMERA LECTURA: La lectura del Libro del Génesis, nos presenta a Abraham, ejemplo de esperanza en el Señor, manifestando su confianza en Él. Escuchemos con atención.

 

SEGUNDA LECTURA: El amor de Dios por nosotros es tan grande que fue capaz de entregar a su único hijo para nuestra salvación y perdonar nuestros pecados. Prestemos atención. 

 

EVANGELIO:    Jesús toma consigo a los tres discípulos Pedro, Santiago y Juan y «los lleva, a ellos solos, a parte, a un monte alto» y allí, por un momento, les muestra su gloria, gloria de Hijo de Dios. En pie, por favor.

 

OFERTORIO: Hermanos: con los dones de pan y vino para la Eucaristía, ofrezcamos al Señor nuestros esfuerzos cuaresmales para celebrar la Pascua con nuestros corazones convertidos por el amor que sólo Él puede darnos. Cantamos.

 

COMUNIÓN: El amor de Cristo se ha manifestado en su sacrificio santo, para quedarse siempre en nosotros. Movidos por este amor, acerquémonos a recibirle con fe y agradecimiento. Cantamos

 

SALIDA: La transfiguración ayuda a entender que la pasión de Cristo es un misterio de sufrimiento, pero es sobre todo un regalo de amor, de amor infinito por parte de Jesús. Nos despedimos cantando.


Lecruas:

https://servicioskoinonia.org/leccionario/Libro_02.html


RIMERA LECTURA

El sacrificio de Abrahán, nuestro padre en la fe

Lectura del libro del Génesis 22, 1-2. 9-13. 15-18

En aquellos días, Dios puso a prueba a Abrahán, llamándole:

—«¡Abrahán!».

Él respondió:

—«Aquí me tienes».

Dios le dijo:

—«Toma a tu hijo único, al que quieres, a Isaac, y vete al país de Moria y ofrécemelo allí en sacrificio, en uno de los montes que yo te indicaré».

Cuando llegaron al sitio que le había dicho Dios, Abrahán levantó allí el altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña. Entonces Abrahán tomó el cuchillo para degollar a su hijo; pero el ángel del Señor le gritó desde el cielo:

—«¡Abrahán, Abrahán!».

Él contestó:

—«Aquí me tienes».

El ángel le ordenó:

—«No alargues la mano contra tu hijo ni le hagas nada. Ahora sé que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo, tu único hijo».

Abrahán levanto los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo.

El ángel del Señor volvió a gritar a Abrahán desde el cielo:

—«Juro por mí mismo —oráculo del Señor—: Por haber hecho esto, por no haberte reservado a tu hijo único, te bendeciré, multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistarán las puertas de las ciudades enemigas. Todos los pueblos del mundo se bendecirán con tu descendencia, porque me has obedecido».

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial: Salmo 115, 10 y 15. 16-17. 18-19 (R.: Sal 114,9)

R. Caminaré en presencia del Señor
en el país de la vida.

Tenía fe, aun cuando dije:
«¡Qué desgraciado soy!».
Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles. R.

Señor, yo soy tu siervo,
siervo tuyo, hijo de tu esclava:
rompiste mis cadenas.
Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor. R.

Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo,
en el atrio de la casa del Señor,
en medio de ti, Jerusalén. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Dios no perdonó a su propio Hijo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 31b-34

Hermanos:

Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará todo con él? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? ¿Dios, el que justifica? ¿Quién condenará? ¿Será acaso Cristo, que murió, más aún, resucitó y está a la derecha de Dios, y que intercede por nosotros?

Palabra de Dios.

 

Aleluya

En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre:
«Éste es mi Hijo, el amado: escuchadlo».

Aclamaciones y versículos alternativos para el Aleluya

 

EVANGELIO

Éste es mi Hijo amado

 Lectura del santo evangelio según san Marcos 9, 2-10

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo.

Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús:

—«Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

Estaban asustados, y no sabía lo que decía.

Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube:

—«Éste es mi Hijo amado; escuchadlo».

De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.

Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó:

—«No contéis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».

Esto se les quedó grabado, y discutían qué querría decir aquello de «resucitar de entre los muertos».

Palabra del Señor.

 

  

 

 

MONICIÓN PRIMER DOMINGO DE CUARESMA (Ciclo B)

 MONICIÓN:  PRIMER DOMINGO DE CUARESMA 

 

ENTRADA: Hermanos bienvenidos a la Santa Misa. Hoy, primer Domingo de Cuaresma, la Palabra de Dios nos indica el camino para vivir fructuosamente los cuarenta días que conducen a la celebración anual de la Pascua. Se ponen en pie, cantamos.

 

PRIMERA LECTURA: Dios hace una alianza con Noé y los suyos, un pacto firmado con un arcoíris que es símbolo de su presencia y eterno perdón hacia nosotros sus hijos. Escuchemos con atención.

 

SEGUNDA LECTURA: La voluntad salvadora de Dios se manifestó en Jesucristo. Que vino a dar su vida para salvarnos de la muerte.  Prestemos atención. 

 

EVANGELIO:    Durante los cuarenta días vividos por Jesús en el desierto, comienza el “duelo” entre Jesús y el diablo, que terminará con la Pasión y la Cruz. En pie, por favor.

 

OFERTORIO: Te presentamos Señor ante tu altar, los dones de Pan y Vino. Junto a ellos, nuestro compromiso de vivir el tiempo de cuaresma, anhelando fervientemente regresar a la casa del Padre. Cantamos.

 

COMUNIÓN: Hermanos, Cristo te invita su mesa, a participar del Banquete Eucarístico, donde Él mismo se ofrece, como Pan de Vida. Si estás preparado acércate a recibirlo y hagámonos uno con Él. Cantamos

 

SALIDA: No tengamos miedo del desierto, busquemos más momentos de oración, de silencio. Estamos llamados a caminar por las sendas de Dios, renovando las promesas de nuestro bautismo: renunciar a Satanás, a todas sus obras y a todas sus seducciones. Nos despedimos cantando.


Lecturas: 

https://servicioskoinonia.org/leccionario/Libro_02.html

PRIMERA LECTURA

El pacto de Dios con Noé salvado del diluvio

Lectura del libro del Génesis 9, 8-15

Dios dijo a Noé y a sus hijos:

—«Yo hago un pacto con vosotros y con vuestros descendientes, con todos los animales que os acompañaron: aves, ganado y fieras; con todos los que salieron del arca y ahora viven en la tierra. Hago un pacto con vosotros: el diluvio no volverá a destruir la vida, ni habrá otro diluvio que devaste la tierra».

Y Dios añadió:

«Ésta es la señal del pacto que hago con vosotros y con todo lo que vive con vosotros, para todas las edades: pondré mi arco en el cielo, como señal de mi pacto con la tierra. Cuando traiga nubes sobre la tierra, aparecerá en las nubes el arco, y recordaré mi pacto con vosotros y con todos los animales, y el diluvio no volverá a destruir los vivientes».

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial: Salmo 24, 4bc-5ab. 6-7bc. 8-9 (R.: cf 10)

R. Tus sendas, Señor, son misericordia y lealtad
para los que guardan tu alianza.

Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R.

Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas.
Acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor. R.

El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Actualmente os salva el bautismo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 3, 18-22

Queridos hermanos:

Cristo murió por los pecados una vez para siempre: el inocente por los culpables, para conduciros a Dios.

Como era hombre, lo mataron; pero, como poseía el Espíritu, fue devuelto a la vida.

Con este Espíritu, fue a proclamar su mensaje a los espíritus encarcelados que en un tiempo habían sido rebeldes, cuando la paciencia de Dios aguardaba en tiempos de Noé, mientras se construía el arca, en la que unos pocos —ocho personas— se salvaron cruzando las aguas.

Aquello fue un símbolo del bautismo que actualmente os salva: que no consiste en limpiar una suciedad corporal, sino en impetrar de Dios una conciencia pura, por la resurrección de Jesucristo, que llegó al cielo, se le sometieron ángeles, autoridades y poderes, y está a la derecha de Dios.

Palabra de Dios.

 

Aleluya Mt 4, 4b

No sólo de pan vive el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Aclamaciones y versículos alternativos para el Aleluya

EVANGELIO

Se dejaba tentar por Satanás, y los ángeles le servían

 Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 12-15

En aquel tiempo, el Espíritu empujó a Jesús al desierto.

Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían.

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía:

—«Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio».

Palabra del Señor.

 

 

 

 

martes, 13 de febrero de 2024

MONICIÓN MIÉRCOLES DE CENIZA

 

MONICIÓN: MIÉRCOLES DE CENIZA

 

ENTRADA: Bienvenidos Hermanos, hoy  la Iglesia inicia el Tiempo de Cuaresma, tiempo de gracia y conversión.  La imposición de la ceniza nos llama a creer en el Evangelio, a caminar hacia la Pascua y acompañar a Cristo en su camino de Cruz y victoria pascual. Se ponen en  pie y cantamos.

 

PRIMERA LECTURA: Estas exhortaciones del Profeta al pueblo de Israel, son las palabras del Señor a cada uno de nosotros hoy, convocándonos a una sincera y profunda penitencia. Escuchemos con atención.

 

SEGUNDA LECTURA: Las palabras del Apóstol son bien claras: éste es el tiempo propicio para reconciliarnos con Dios. Recibamos  la gracia que Él nos ofrece.  Prestemos atención. 

 

EVANGELIO:    Jesús nos llama a practicar la caridad, el ayuno y la oración, es decir, a  los actos penitenciales propios del tiempo que hoy comienza. En pie escuchamos.

 

IMPOSICIÓN DE LAS CENIZAS: Ahora será bendecida la ceniza que se impondrá sobre nuestra cabeza, recordándonos de esta manera nuestra nada. “Polvo eres y al polvo volverás”. Realidad sobre la que debemos meditar profundamente en este tiempo.

 

OFERTORIO: Te presentamos Señor ante tu altar, los dones de Pan y Vino. Junto a ellos, nuestro compromiso de vivir el tiempo de cuaresma, anhelando fervientemente regresar a la casa del Padre. Cantamos.

 

COMUNIÓN: Al compartir ahora con nuestros hermanos, el mismo Pan de salvación, entramos en una íntima comunión con Cristo, que debe hacernos partícipes de sus mismos sentimientos: el amor por todos los hombres hasta la entrega total. 

 

SALIDA: Volvamos a nuestras tareas cotidianas meditando la Palabra del Señor. Él va por delante y  nos promete: “Yo estaré con ustedes todos los días hasta el final del mundo”. Nos despedimos cantando.

sábado, 10 de febrero de 2024

MONICIÓN VI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 VI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Ciclo B

ENTRADA: Hermanos estamos en el SEXTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. Hoy la Liturgia, se centra en la súplica del leproso, quien nos muestra que cuando nos presentamos a Jesús no es necesario hacer largos discursos. Son suficientes pocas palabras, siempre que vayan acompañadas por la plena confianza en su omnipotencia y en su bondad. En pie, cantamos.

 

PRIMERA LECTURA: En la antigua ley, la enfermedad de la lepra estaba ligada al pecado y a la impureza. La lepra era la mayor muralla social de aquel momento. Escuchemos.

 

SEGUNDA LECTURA: Cristo es en definitiva el criterio último para la conducta de los creyentes.  Escuchemos.

 

EVANGELIO: La vida del leproso era una muerte en vida. Jesús se compadece, hace suyos sus sufrimientos y no se aleja de él por temor, sino que se acerca y lo toca con la mano y le ofrece de parte de Dios una nueva vida. Puestos en pie, cantamos el Aleluya.

 

OFERTORIO: Presentemos al Señor, llenos de confianza, las ofrendas de pan y vino, ellas serán el cuerpo y sangre de nuestro redentor por la acción del Espíritu Santo. Cantamos.

 

COMUNIÓN: Con un corazón arrepentido y con las debidas disposiciones, alimentemos nuestro cuerpo y alma con el Pan del Cielo. Cantamos.

 

DESPEDIDA:  Jesús en su pasión llegó a ser como un leproso, hecho impuro por nuestros pecados. Todo esto lo hizo por amor, para obtenernos la reconciliación, el perdón y la salvación. Seamos agradecidos con Él. Nos despedimos cantando.



Lecturas:

Tomadas de: Leccionario Koinonía (servicioskoinonia.org)



PRIMERA LECTURA

El leproso tendrá su morada fuera del campamento

Lectura del libro del Levítico 13, 1-2. 44-46

El Señor dijo a Moisés y a Aarón:

—«Cuando alguno tenga una inflamación, una erupción o una mancha en la piel, y se le produzca la lepra, será llevado ante Aarón, el sacerdote, o cualquiera de sus hijos sacerdotes. Se trata de un hombre con lepra: es impuro. El sacerdote lo declarará impuro de lepra en la cabeza.

El que haya sido declarado enfermo de lepra andará harapiento y despeinado, con la barba tapada y gritando: "¡Impuro, impuro!". Mientras le dure la afección, seguirá impuro; vivirá solo y tendrá su morada fuera del campamento».

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial: Salmo 31, 1-2. 5. 11 (R.: cf. 7)

R. Tú eres mi refugio,
me rodeas de cantos de liberación.

Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor
no le apunta el delito. R.

Había pecado, lo reconocí,
no te encubrí mi delito;
propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R.

Alegraos, justos, y gozad con el Señor;
aclamadlo, los de corazón sincero. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Seguid mi ejemplo, como yo sigo el de Cristo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 10, 31—11, 1

Hermanos:

Cuando comáis o bebáis o hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios.

No deis motivo de escándalo a los judíos, ni a los griegos, ni a la Iglesia de Dios, como yo, por mi parte, procuro contentar en todo a todos, no buscando mi propio bien, sino el de la mayoría, para que se salven.

Seguid mi ejemplo, como yo sigo el de Cristo.

Palabra de Dios.

 

Aleluya Lc 7, 16

Un gran Profeta ha surgido entre nosotros.
Dios ha visitado a su pueblo.

Versículos alternativos para el Aleluya

 

EVANGELIO

La lepra se le quitó, y quedó limpio

 Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 40-45

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas:

—«Si quieres, puedes limpiarme».

Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó, diciendo:

—«Quiero: queda limpio».

La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio.

Él lo despidió, encargándole severamente:

—«No se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés».

Pero, cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes.

Palabra del Señor.

Monición XXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO Ciclo C - 07 de setiembre de 2025

  MONICIÓN:   Xxiii   domingo del tiempo ordinario   ENTRADA: Sean bienvenidos a la celebración de la Eucaristía en este Domingo Vigé...